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Purificando

  • ESP

     

    Aunque no constan los datos en torno a su origen, se cree que fue en algún momento del Siglo XVII cuando se celebró por primera vez la noche de “Las Luminarias”.

    En San Bartolomé de Pinares (Ávila) (40°32′33″N 4°32′33″O), cada 16 de Enero a partir de las 9 pm, decenas de caballos religiosamente montados por sus jinetes y perfectamente acondicionados para no sufrir ningún tipo de daño, comienzan un sincronizado e impactante desfile por las calles del pueblo, culminado con un elegante paso al galope y un posterior salto por encima de unas columnas de fuego y humo, previamente purificadas por un sacerdote y preparadas para la ocasión.

    De esta manera, cuentan los viejos del lugar, los equinos quedarán libres de cualquier mal durante el resto del año.

     

    Desde hace varios años, esta tradición está comenzando a adquirir un carácter mediático y popular inusitado, hasta el punto de arrastrar a este pequeño pueblo de 600 habitantes a decenas de cientos personas, dispuestos a disfrutar con el espectáculo que tiene su final bien entrada la noche, con una fiesta popular en la que no faltan ni la música, ni el vino, ni la comida local.

  • ENG

     

    Although not listed data about its origin, it is believed to be sometime in the seventeenth century when first held the night of “Las Luminarias”.

    We’re talking about San Bartolome de Pinares (Ávila, Spain) (40 ° 32’33 “N 4 ° 32’33 “W): each January 16th from 9 pm, dozens of riders and their horses, religiously assembled and perfectly equipped to not suffer any damage, start a synchronized and impressive parade through the streets of the town, culminating in an elegant way and galloped towards a subsequent jump over columns of smoke and fire, previously purified by a priest and prepared for the occasion.

    Thus as the old men of the place say, the horses will be free from harm during the rest of the year.

     

    For several years, this tradition is beginning to acquire an unusual media and popular character, to the point of dragging this small village of 600 inhabitants to tens of hundred people willing to enjoy the spectacle that has its end late at night with a popular party where no lack neither the music nor the wine or local food.